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¿Terapia Individual o Terapia Sistémica?

Esta es una anécdota acerca de la Terapia Sistémica que un colega de profesión, Miguel Yumibe desde Perú, me compartió un día para que debatiésemos sobre el tema. Le propuse extenderlo y hacerlo público.

“Quiero explicar esta idea a partir de una anécdota que me contó mi padre.  Resulta que él trabajó un tiempo como vendedor de ropa en los pueblos de la sierra peruana. Un día llegó a un pueblo y realizó un trueque con un lugareño: éste consistía en que mi padre le daba unas prendas y él le entregaba un chivo (cabrito). Después que terminaron el negocio mi padre se quedó con el animal en sus manos. De pronto, no sabe cómo el animal se le fue de las manos y comenzó a correr tras el chivo para atraparlo, desesperado por recuperar el capital y las ganancias que representaba dicho animal.

Imágen de CabritillosLas ansias por atrapar al chivo, hacían que fuera tras él y acercarse lo más que pudiera para atraparlo, parecía que ya lo tenía en sus manos, y cuando sentía que terminaría por atraparlo el animal más se alejaba de él. Esto se repitió por varias oportunidades a la vista y paciencia de los lugareños quienes no mostraban reparos en reírse a mandíbula batiente, ante semejante espectáculo.

Cuando mi padre quedó agotado por el esfuerzo realizado en sus constantes intentos, se acercó el  señor que le había hecho el trueque y le dijo que se despreocupara porque él lograría atrapar a dicho animal. Fue hacia el corral donde están el resto de chivos, los sacó a todos y cuando el chivo escurridizo vio a la manada se acercó al grupo y lo atraparon con una facilidad increíble.”

 

Esta historia, en mi opinión, refleja muy bien la diferencia entre las terapias individuales y sistémicas. Desde las primeras, el psicólogo va a tratar de curar el síntoma como lo hacía el padre de Miguel: acosta de un esfuerzo y tiempo considerable. En cambio, una terapia sistémica va a tener en cuenta el contexto donde está ese síntoma, que no es más que el sistema del que forma parte. Todos los elementos que lo componen van a estar al servicio del terapeuta para “atrapar” el chivo-síntoma pero con una brevedad que no habrá agotado ni al terapeuta ni por supuesto al cliente. De tal manera, y en palabras del propio Miguel:

La terapia no consiste en correr tras el síntoma para atraparlo. Es el arte de crear condiciones contextuales sorpresivas para atraparlo, controlarlo y extinguirlo si fuera necesario.” 

Gracias por permitirme compartir esta idea con todos.