Películas que merece la pena ver

METROPOLIS-1927-UFA-film-006

“El cerebro y las manos quieren unirse, pero les falta el corazón”

¿Reconocéis esta frase? Es de la película Metrópolis que se puede ver por YouTube.

Me animé a verla por eso de que la califican de Obra Maestra y ¡qué suerte la mía! Ha sido una buenísima sorpresa. Una parábola de estilo Expresionista en la que hablas de ARTE y se te llena la boca con todo su significado. Ambientada en una ciudad del año 2026 donde la división de clases es llevada hasta las últimas consecuencias. ¡¿Cómo pudo hacerse un film de esa calidad en el año 1927?!

Es una película obviamente muda, que con la fuerza de la música y sus silencios; la expresión de los personajes; y palabras las justas  merecen sin duda la valoración que le dan los expertos. No me extraña que haya sido luego inspiración para muchos otros artistas que escogieron tratar el tema de utopías futuristas como A. Huxley o G. Orwell en 1984 entre otros muchos.

Con el final que te espera vale la pena verla aunque sea en varios intentos como me pasó a mí pero eso ya es otro tema 😉

 

The_Hunt_(2012_film)

El lado frágil de la verdad o de la mentira

Quiero recomendaros brevemente esta película danesa del 2012. The Hunt (La Caza)  es un drama social que me impactó porque rompió mis esquemas, ellos que tan bien asentaditos estaban en mi cabeza.

The_Hunt_(2012_film)El protagonista es un profesor de escuela infantil, y su historia pone a prueba nuestros juicios de valor. Te obliga a reflexionar cuan fácil es dejarnos llevar por los prejuicios sin apenas considerarlos previamente, sin pasarlos por el tamiz de la duda ¡aunque sea! Es cuando la frágil línea que separa lo que es verdad y lo que es mentira se vuelve borrosa.

Un ejemplo de prejuicio es la famosa frase “los niños como los borrachos nunca mienten”. Y no es que ahora deje de ser cierta la inocencia e ingenuidad de la que los más pequeños son ejemplo. Sino al contrario: esta película me dió un toque de atención sobre cómo esos prejuicios que tenemos, sin darnos cuenta, los tomamos como verdades absolutas. Están tan asentados en nuestras creencias que apenas nos tomamos la deferencia de ponerlos en duda.

 

Siguiendo con este ejemplo,  me di cuenta de lo influida que estaba por la tendencia educativa actual de sobreproteger a los niños.  Creía que como terapeuta infantil estaba vacunada de este estilo occidental de crianza donde el sentido común se ha perdido y los niños están o bien hiperestresados o bien se han hecho con el poder de la casa. Pero el contexto en el que vivimos, nuestra sociedad, tiene un gran peso en cada uno de nosotros y sin darnos cuenta perdemos el norte en esa búsqueda de perfección y éxito. Por cierto, este artículo Cuidar a los hijos sí, pero menos lo explica muy bien.

Esta película ayuda a pensar y a debatir y si encima nos ponemos en duda a nosotros mismos ¡aun me gusta más! Espero que también vosotros la disfrutéis.

 

calvin educación familia

Medicina a la espera de una Educación mejor

Hace un par de semanas salió un artículo en The New York Times que ha conseguido provocar y crear polémica por aquí. Explica un doctor como en el hospital donde trabaja prescribe a los niños Ritalin (metilfenidato en España)  para que les ayude a superar las dificultades escolares. Expone la idea de que hay mucho diagnóstico falso de TDAH (Trastorno por déficit de Atención con o sin Hiperactividad) y que en realidad la verdadera enfermedad del niño es una escuela inadecuada y falta de recursos. Los padres, impacientes por ver resultados escolares en sus hijos, llevan a su hijo al médico y éste les prescribe la medicación para mejorar la atención y reducir su impulsividad.

“Nosotros hemos decidido como sociedad que es muy caro cambiar el entorno de los niños. Así que tenemos que tratar al niño”

“Si la escuela tuviese otras ideas…pero eso cuesta dinero comparado con lo que cuesta la medicina”

En los años que trabajé en consulta infantil aprendí que el médico prescribía medicación si había diagnóstico real de TDAH y siempre y cuando hubiese un compromiso de llevar al niño a terapia para armarlo a él y su familia de  nuevas herramientas. Sino, ¿qué sentido tenía ofrecer un tratamiento farmacológico?
calvin educación familiaSon muchas las voces que claman por una escuela diferente. Por ejemplo, E. Punset ya hace un par de años le preguntaba en su programa Redes al especialista Ken Robinson sobre los cambios necesarios que deben llevarse a cabo en el sistema educativo.

Comentaba como el sistema educativo es, actualmente, anacrónico, porque sigue orientado hacia una sociedad industrial que busca la producción, y esta, como tal, ya no existe. También, hace unos meses se estrenaba con mucho éxito la película-documental La educación prohibida donde se propone, con experiencias reales, que otro tipo de educación es posible.

Si en uno de los primeros post Los niños medicados de EEUU ponía el acento en la dificultad de las familias para sostener a sus hijos con comportamientos difíciles, esta vez hago hincapié en las escuelas. La cuestión clave es la hiperexigencia y competitividad con la que la sociedad actual marca nuestro paso sin darnos otra opción que subirte al tren sí o sí y el precio que se paga por ello en cuestiones de salud es altísimo. Ya hay políticas educativas que tratan de favorecer la integración y la educación personalizada para niños que necesitan una atención más individualizada. Ahora bien, apenas se ven mejoras porque no hay dinero para poder mantener este programa educativo.

Fomentar una educación más personalizada, una educación en las emociones, en la interdisciplinariedad, el fomento de la creatividad y el conocimiento de las propias capacidades y talentos… pero esto aun es una Idea utópica así que, medicina a la espera de una educación mejor.

Binta y la Gran Idea carátula

Binta y la Gran Idea

Para muchos de nosoBinta y la Gran Idea carátulatros este cortomentraje  Binta y la Gran Idea de Javier Fesser es ya un clásico (2006), pero para los que no lo conocéis, de verdad: ¡no os lo podéis perder! Y si este blog trata de Ideas&Acciones Binta y su padre me ayudan a poner una gran semilla en este espacio.

En poco más de 30 minutos los protagonistas nos plantean diversos temas que nos llevan a la realidad de un pueblecito de Casamance, región preciosa de Senegal. Por un lado, Binta y su prima nos cuentan el difícil acceso a la educación infantil que tienen, y ni qué decir si eres niña. Y por otro lado, está el papá de Binta que, a través de sus ojos, el mundo es totalmente distinto a cómo estamos acostumbrados a verlo nosotros los “occidentales” y/o tubabs.

Este corto forma parte de la película “En el Mundo a cada rato”, donde cinco directores muestran su visión sobre distintas realidades que afectan a la infancia con la colaboración de UNICEF. Destaco el trabajo de la productora «Tus ojos», que se fundó con el objetivo de crear un marco de referencia en el mundo audiovisual, queriendo conjugar el cine con la sensibilización sobre problemas actuales de la infancia.

La mirada inocente y optimista de Binta es una nota de color a la compleja realidad que vivimos. Y como su papá dice “debemos aprender del comportamiento de los pájaros. Los pájaros son tan listos que toman lo mejor del norte y lo mejor del sur».

Y para terminar os comparto este material educativo sobre este mediometraje que, en mi opinión, debería formar parte de la programación en Educación Emocional de las escuelas.